Cuando nos toca desplazarnos de nuestra casa por motivos laborales o estudiantiles generalmente viene la árdua tarea de encontrar nuestro ideal compañero de piso. Y no es cosa fácil, la verdad.
Interinos sin plaza fija, estudiantes de universidades, funcionarios en fase de prácticas… todos pasan por casas temporales en su camino itinerante hasta conseguir la estabilidad. Pero hasta entonces, toca pasar épocas con improvisados compañeros, que hay que intentar que sean lo más afines posibles a nosotros mismos.
Pautas para congeniar con un compañero:
- Tener en cuenta si es fumador o no fumador.
- Compatibilidad en aficiones, intereses, para poder compartir experiencias juntos.
- Igualdad de derechos independientemente de la antigüedad como inquilino, de su situación como dueño, de mayoría por casos de hermanos como compañeros…
- Equilibrio en el consumo y gasto común de agua, luz…
- Horarios parecidos, para poder convivir y no experimentar una tremenda soledad.
- Ser organizados y limpios, sobretodo en espacios comunes.
- Abordar los problemas de la conviencia de forma productiva y enriquecedora, desde el principio, evitando llegar a mayores.




