Hoy vamos a hablar de un tema que entre estudiantes parece que se tiene por costumbre: los préstamos de apuntes.
Sabemos que pedir apuntes a tu compañero es lo más normal del mundo, siempre los hemos pedido y nos los han pedido: ¡Déjame aquel tema que resumiste!, ¡Pásate lo que copiaste el día que no estábamos!, ¡Que rule ese trabajo tan currado para copiármelo entero!… ¿A que suena familiar?
Pero ya hemos pasado la mera época del Colegio, del Instituto, e incluso la Universitaria… Estamos en otra fase. Las oposiciones. Y aquí la situación cambia, pues hay que recordar que ahora cualquier compañero es tu máximo rival.
Todos competimos por una plaza que lleva a una vida laboral mejor. A veces literalmente hablamos de una sóla plaza. Ante tales circunstancias, está moralmente claro: El que más curre, que se le lleve, ¿No es así?
Y de repente viene tu “coleguita”de buenas a primeras y te dice que le pases tus resúmenes, que ya se acerca el día del examen, y no le da tiempo a leer del libro… ¡Qué compromiso! ¿Qué hacer? ¡Con el curro que te has metido! ¿Se acabará el buen rollo entre vosotros si le dices que no? ¿Y si le dices que sí? ¿Es justo para ti mismo? Te puede quitar la plaza de funcionario pues tus resúmenes son muy buenos…
Esta situación se da entre todos los opositores, y siempre pone entre la espada y la pared al currante. Por eso escribo este artículo, para desde aquí frenar los pies al jeta que se dispone a abordar a su compañero:
Estimado receptor de material estudiantil ajeno: Entiendo tu problema, necesitas una ayuda y decides recurrir al “amiguete” que no sabe decir que no… Pero tienes que pensar justamente, y saber medir entre lo que es un favor y el abuso de la amistad. Hay más opciones para conseguir esos apuntes, lo que pasa es que debes pagar un precio económico por ellos. ¿No crees que bien vale gastar unos ahorritos para no fastidiar tanto a un amigo?
Hay innumerables foros donde se anuncia la venta de temarios, resúmenes, programaciones docentes, tests… De eso los opositores no nos podemos quejar, ¡Se vende de todo! Por lo que podemos evitar forzar una amistad y quedar como unos señores.
Aunque bueno, siempre hay una puerta abierta para hacer pactos entre amigos; hoy por ti, mañana por mi… Pero eso es ya otro tema, referido a amigos que luchan juntos y deciden compartir su trabajo.




