Hoy voy a hacer una nueva crítica, que para eso tengo la oportunidad de el blog. Me irrita mucho que en las oposiciones te apuntes cuando “ellos” te dicen, dentro de unos días “hábiles” o “naturales” al salir la convocatoria. Si te dejas un papel o las tasas por pagar, no hay mucho perdón que digamos, y si no cumples los requisitos, tampoco te van a perdonar… Hasta ahí, nosotros cumplimos nuestra parte y nuestro deber, pues sabemos que no queda otra…
Pero… ¿Por qué a “ellos” les debemos perdonar que no nos digan durante mucho tiempo, tal vez largos meses, cuando van a ser las pruebas de las fases de oposición? Esto no debería ser así, ¿no os parece?
Cada persona necesita organizarse, saber cuánto le queda para prepararse… Y me resulta fastidioso que muchos opositores se apunten corriendo a un convocatoria, por ejemplo para policía local, y empiecen a estudiar temarios y a hacer deporte como unos locos los primeros días, creyendo que les llega el momento del examen, y empiezan a pasar días, semanas, meses… y nada se sabe aún, un gran silencio por respuesta… La persona que empezó tan fuerte, ahora no puede rendir más. ¿Lo entendéis, no? Hace falta una estructuración que no nos podemos montar sin fecha concreta.
Al igual que los opositores cumplen con su deber, y “ellos” son tan rigurosos, pienso que deberían cambiar un poquito las cosas, pues debería ser su deber informar a los candidatos de para cuándo se les espera, o al menos, una aproximación: un par de meses, alrededor de medio año…
Está muy feo que por tener la sartén por el mango, se tenga en ascuas a todos.
