Los amuletos. ¡Qué tontería..! ¿Verdad?
Yo en esas cosas no creo… dicen unos… Otros dicen: Respeto que los demás los lleven, pero a mí no me funciona nada de todo eso… A priori casi todos solemos pensar que nosotros no necesitamos los amuletos para nada, pues según el puro raciocinio, todo eso es producto de la sugestión.
Sin embargo en época de oposiciones, de exámenes, de pruebas importantes la cosa cambia… Es muy curioso. Si sondeas a la mayoría de las personas que se presentan a retos importantes, donde se juegan un porvenir, es decir, un todo o nada a una carta, te sueles llevar la sorpresa de que, incluso de forma inconsciente, todos llevan encima lo que se podría llamar, amuletos.
Y ellos mismos se extrañan de que cuentan con ellos… Pero si no soy de normal supersticioso…
- La mayoría necesita un bolígrafo determinado, uno con el que ha trabajado estudiando, uno que escribe de determinada manera, que le va mejor por el peso, por la grafía… Pero, ¡Ojo con que se lo cambies por uno igual..! Ni por dos, por si le fallara. Esa persona sólo confía en su bolígrafo, y no aceptará nada que se le parezca minutos antes del desafío.
- Hay quien ha buscado la estampita del Santo Patrón del pueblo, y otros llevan un rosario que les ha dado su madre, el caso es que muchos opositores llevan encima diferentes artículos religiosos, incluso siendo personas que jamás confesaron fe alguna.
- También se tiene muy en cuenta el valor moral de la ropa puesta para tal fecha. Por ejemplo, muchos deciden ponerse la camiseta o los calzoncillos de “la suerte”, otros apartan de sus vestimentas el amarillo, no vaya a gafar el día…
- Los rituales para el “por si a caso” también se suelen practicar. Que si una velita para apaciguar el “karma”, que si otra con aroma a jazmin para endulzar la situación, que si dos “padrenuestros” seguidos para que Dios se acuerde más de mí…
- Hay quien aprobó el año pasado llevando esta pata de conejo, te la paso a ti, que seguro que te funciona también… De esos, también se ven en días de oposición.
En general, todos tenemos miedo a hacer frente a estas pruebas, y el miedo busca aferrarse a un clavo ardiendo, en nuestro caso, me refiero a los amuletos. La psique funciona inesperádamente, y donde parecíamos tener nuestras convicciones bien asentadas, llegan los temores y nos remueven la razón. Miraos vosotros mismos: ¿A que en más de una ocasión os habéis sorprendido llevando un amuleto por si las moscas..?




