Lo dicho, que las carreras que no lleguen a un mínimo de alumnos que se inserten convenientemente en el mundo laboral, podrán desaparecer.
Cada cinco años, las carreras que tenemos en la oferta universitaria española serán sometidas a un análisis. Con él se pretenden extraer datos acerca de la “rentabilidad” que ofrecen cada una de ellas. De no alcanzar un mínimo de objetivos establecidos, será la Administración Pública la que terminará por extinguir dicha carrera.
Con este índice de empleabilidad de cada carrera se busca, por un lado, que cada una de estas no origine un gasto económico importante para la Administración. Por otro lado, y siendo éste el más importante, se pretende dar una mejor inserción laboral a los estudiantes universitarios en el momento en que hayan concluido su paso por las universidades españolas.
Por lo tanto, a los futuros opositores, os quiero dar una recomendación: cuando os llegue el momento de elegir la carrera que queréis estudiar, de no estar ya presente en la oferta, escoged una que permita opositar al mismo empleo público que deseáis.
