Hasta hace un par de días, presentarse a las oposiciones en la Comunitat Valenciana era sinónimo de ser requisito indispensable tener el título de Valenciano, concedido mediante la “Capacitació” para poder dar clases en valenciano (que no de la asignatura de Valenciano). Este requisito era exigido incluso para las personas que tenían terminada su licenciatura de Filología Catalana.
Por este motivo, los sindicatos relacionados con la Enseñanza, decidieron iniciar una movilización de protesta para acabar con esta situación, defendiendo la igualdad que presentan las dos lenguas en cuanto a su similitud (no hablaron de origen ni de cualquier otro asunto relacionado con temas burocráticos o políticos).
La noticia se destapó hace un par de días cuando, por sentencia del Tribunal Supremo, se resolvió a favor de que la licenciatura de Filología Catalana fuera totalmente convalidable con la exigencia de la certificación del valenciano. Con ello se ha conseguido que los alumnos de dichos estudios sepan que, al finalizar, no deberán nuevamente someterse a un examen (tras un largo curso) para demostrar su valía en cuanto a conocimientos de la lengua valenciana.




