
¿Alguna vez te has preguntado por qué el tiempo por estas fechas es tan diferente a los años anteriores? El clima se ha tornado variable, inconstante… Cruel. En los medios de comunicación se habla de catástrofes naturales como huracanes, maremotos, etc., afectando a millones de seres humanos, ¿todavía no conoces la respuesta?
Todo el sistema atmosférico ha entrado en una dinámica de caos que aún algunos se niegan a ver y, mucho menos, a creer. La respuesta a esto es demasiado sencilla y devastadora: la nefasta acción del hombre sobre el planeta nos lleva de la mano a un mundo donde las enfermedades y la hambruna se presentan como el único futuro. Y todo será más rápido de lo que parece, eso es seguro.
El cambio climático sólo trae consigo drásticos efectos sobre la atmósfera: a mayor temperatura, más deshielo y por consiguiente una subida del nivel del mar. Esto significa que islas y costas, se unirán a los límites de los mares. La sequía aumentará a medida que no llueva, la superficie de los océanos será demasiado caliente y la fauna marina y vegetal se extinguirá.
¿Qué más se puede contar que no se haya alertado? Hasta los mandatarios de los países desarrollados están aceptando -que no significa asumiendo- la imperiosa necesidad de sustituir el Tratado de Kyoto (declaración para regular las emisiones de C02, el Dióxido de Carbono), y crear un nuevo documento de validez universal (para el 2012) que exija la reducción, sin excusas, de los gases de efecto invernadero (los que originan la subida de la temperatura).
Aunque, evidentemente, poco nos servirá si desde casa no tomamos medidas. Invertir en energías renovable, reciclar o coger el transporte público (preferentemente aquel que menos contamine), será un seguro de vida en este planeta enfermo, herido desde sus entrañas. Tenemos que clamar su indulto o poco quedará de él para las generaciones futuras.
Este post pertenece a la acción “100 posts sobre el cambio climático”.


