Con este calor se hace muy pesado estudiar, ¿¿verdad?? Si eres opositor o estudiante y la cosa no ha ido bien, los exámenes del Instituto o de la Universidad te esperan en Septiembre. Y el verano se hace pesado e insufrible caundo estudias, incluso si conectas el aire acondicionado y te tomas un refrigerio, pues tu cabeza sólo está en la playa o en la piscina, donde los tuyos se lo están pasando de lujo…
Pero no podemos dejarnos llevar por el bostezo, no se puede perder la oportunidad de aprobar a la próxima convocatoria. Por eso, hay que saber aprovechar el día, sin cerrarse al tiempo libre… Hay que pensar que el estudio es el “trabajo” que un trabajador haría cada día, y dedicarle las horas correspondientes. Así montaríamos un horario que nos permitiría salir también a pasarlo bien, y no sentir frustración por dedicar horas al estudio.
Piensa cuántas horas necesita tu estudio, pongamos que las ponemos todas por la mañana, así la tarde, que se hace más pesada, la tienes libre para darte un chapuzón y tumbarte en la hamaca… Imagínate que te levantas a las 8, y te pones hasta las 14 horas, pero sin agobiarte, con parón incluído para almorzar y hablar con tu amiga/o por teléfono… Pues querido estudiante, ya tienes toda la tarde libre para salir y veranear con los demás.
Las horas las calculas tú, dependiendo de cómo lo lleves, de cuántas asignaturas hay que trabajar para septiembre, de cuántos temas te sabes del temario, etc… La cuestión está en seguir el horario planteado, no trasnochando si decides ponértelo por la mañana, para que te cunda. Es un sacrificio que debes hacer, pero que si te organizas y planificas, puede ser más llevadero.
