La Junta de Andalucía, por medio de su Consejería de Educación ha iniciado un plan para lograr repartir 12.000 acreditaciones profesionales entre trabajadores y desempleados que puedan demostrar que llevan lustros en su sector. Estas acreditaciones debieran servir como un documento que justifique los conocimientos adquiridos y los procedimientos laborales asimilados.