El Gobierno Catalán ha tomado la decisión de obligar a los desempleados que cobran la Renta Mínima de Inserción (RMI) a que participen en todas aquellas acciones formativas que les sean presentadas. Desde la Generalitat de Cataluña se considera esencial la formación para poder acceder a un puesto de trabajo, y más en la actual situación de crisis económica.