Con los contratos de formación lo que se busca es que los jóvenes sin ningún tipo de título educativo oficial accedan a una formación teórica y práctica mientras desempeñan su trabajo. Los jóvenes que pueden ser contratados bajo esta modalidad habitualmente no han terminado sus estudios y carecen de un título académico que les pueda permitir el acceso a alguna categoría laboral.